CIUDAD DE MÉXICO.— El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, arremetió contra la nueva solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya, afirmando que su separación del cargo no resuelve la crisis de violencia institucional ni los graves señalamientos por presunta colusión que pesan sobre su administración.
En conferencia de prensa, la dirigencia albiazul reiteró la exigencia de iniciar un juicio político contra el mandatario estatal y exigió formalmente al Senado de la República emitir la declaratoria de desaparición de poderes en Sinaloa, con el fin de nombrar un gobierno sustituto que restablezca la gobernabilidad y garantice instituciones libres de cualquier influencia del crimen organizado.
Romero Herrera subrayó el vacío de autoridad y el aislamiento político que enfrenta el gobierno sinaloense tras la falta de respaldo explícito por parte de la bancada mayoritaria de Morena y del Gobierno Federal.
«Si nadie respaldó su regreso, si desde la propia Federación y su partido le dieron el espaldarazo de la indiferencia, entonces la pregunta obligada es: ¿quién manda realmente en este país?», cuestionó el dirigente blanquiazul.
Con esta postura, el PAN busca presionar en la Cámara de Senadores para destrabar el expediente de Sinaloa, argumentando que la salida temporal de Rocha Moya no desmantela las redes de complicidad ni le devuelve la paz a las familias sinaloenses.



