CIUDAD DE MÉXICO – El Observatorio Ciudadano 2026 y el Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) emitieron una alerta técnica tras concluir el proceso de renovación parcial del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) este mes de abril.
Según ambos organismos, el procedimiento de selección y la conformación de los nuevos perfiles plantean interrogantes sobre la independencia del árbitro electoral.
Contexto de la renovación según el Observatorio
De acuerdo con los reportes presentados, el pasado 4 de abril de 2026 concluyeron su encargo de nueve años tres consejerías que el Observatorio identifica como perfiles de trayectoria independiente:
Dania Ravel Cuevas
Claudia Zavala Pérez
Jaime Rivera Velázquez
Para los organismos civiles, la salida de estos integrantes representa un punto de inflexión, dado que su labor era percibida como un contrapeso técnico frente a las presiones de otros poderes públicos.
Irregularidades señaladas por OPINE y Observatorio Ciudadano
A través de un análisis de integridad electoral, el OPINE y el Observatorio Ciudadano 2026 detallaron tres puntos críticos sobre el proceso de designación:
Falta de neutralidad en la evaluación
Se cuestionó la imparcialidad del Comité Técnico de Evaluación encargado de filtrar a los aspirantes. Los organismos señalaron que la mayoría de sus miembros mantienen vínculos estrechos con el partido en el gobierno.
Designación sin pluralidad
La ratificación de los nuevos consejeros —Blanca Yassahara Cruz García, Frida Gómez Puga y Arturo Chávez— se concretó con 334 votos del bloque oficialista. El Observatorio califica este hecho como una ruptura con la tradición de consenso parlamentario que históricamente ha dado legitimidad al INE.
Opacidad en el proceso
Se denunciaron «calificaciones sospechosas» en los exámenes de selección y falta de transparencia en las entrevistas técnicas, lo que, a juicio de los especialistas, compromete la certeza del proceso.
Impacto operativo y llamado a la vigilancia
El reporte técnico destaca que, durante las semanas de transición, el Consejo General del INE operó con solo 8 de sus 11 integrantes. Según los organismos de observación, esta situación generó una parálisis en votaciones clave al no existir un voto de calidad que permitiera destrabar los acuerdos.
Ante este panorama, el Observatorio Ciudadano 2026 ha hecho un llamado urgente a la sociedad civil para:
Realizar una auditoría ciudadana permanente sobre las votaciones de los nuevos consejeros.
Vigilar que se mantenga la autonomía presupuestaria del organismo.
Documentar posibles sesgos en la resolución de quejas y la fiscalización de partidos políticos.



