CULIACÁN, SIN. — Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, rechazó de manera tajante los señalamientos de la justicia de Estados Unidos que lo vinculan con la organización delictiva de «Los Chapitos», y descartó cualquier intención de buscar un acuerdo como testigo colaborador con el gobierno estadounidense.
Las declaraciones del exjefe policial se dieron a las afueras de las instalaciones de la delegación local de la Fiscalía General de la República (FGR), a donde acudió de manera voluntaria para rendir declaración en torno a las investigaciones en curso.
Almanza Avilés, quien cuenta con una trayectoria de más de tres décadas en el servicio público, defendió la legalidad de su carrera y aseguró que su desempeño siempre estuvo apegado a la legalidad institucional.
«Yo no serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador, porque yo nunca pertenecí a un grupo delictivo. Toda mi vida —31 años, 6 meses, 5 días— fui policía, investigador y me preparé para eso», afirmó ante los medios de comunicación.
Se detuvo a hablar 10 minutos con medios locales antes de declarar ante la FGR:
Dijo que viajaba cada semana a Yuma porque desde su retiro siembra alfalfa en Sonora.
“Yo no serviría ni de testigo protegido”.
“Le doy la cara al que sea. Vamos y aclaramos si nos llevan a EE.UU., pero no tengo por qué entregarme”.
Aseguró que EE.UU. “se está yendo por un dicho” y pidió investigar a fondo.
EE.UU. lo acusa de recibir sobornos de “Los Chapitos” para proteger sus operaciones.
Cuestiona los métodos de la justicia estadounidense
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de enfrentar el proceso legal en territorio estadounidense, el exfuncionario civil aclaró que no tiene intenciones de entregarse de manera voluntaria, aunque afirmó que está dispuesto a comparecer si las autoridades competentes así lo requieren formalmente.
«Si nos llevan para allá, vamos. Pero yo no tengo por qué irme a entregar», precisó.
Asimismo, externó su desconfianza hacia los métodos de delación regulados por las fiscalías de Estados Unidos, sugiriendo que en ese tipo de procesos se suelen inducir testimonios. «Allá me van a hilar y me van a decir, hasta que te quiebres… me van a poner un guion y me van a decir: ¿vas a decir esto? No. Yo los invito a que investiguen bien», argumentó.

En el radar de Washington
Marco Antonio Almanza Avilés forma parte de una lista de diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses que han sido señalados por agencias de seguridad de los Estados Unidos debido a presuntos vínculos de colaboración con facciones del Cártel de Sinaloa.
La comparecencia voluntaria del exjefe de investigación ante la FGR representa el primer paso de su estrategia legal en territorio mexicano, en un contexto de creciente presión bilateral por transparentar los nexos entre corporaciones policiales locales y los grupos de la delincuencia organizada en la región.



