CULIACÁN, SINALOA. – En un desgarrador diagnóstico sobre la crisis de seguridad que asola a la entidad, Martha Elena Reyes Zazueta, presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Sinaloa, advirtió que la ciudadanía se encuentra en un punto de quiebre ante la falta de garantías para la vida y el patrimonio.
Un dilema de supervivencia
Durante un encuentro con medios de comunicación, la líder empresarial expresó la desesperación que embarga a las familias y propietarios de negocios en la región. Reyes Zazueta fue tajante al señalar que la violencia ha desplazado la normalidad por un estado de terror constante.
«La ciudadanía tiene dos opciones: o se queda a ver morir a su familia, o se va de aquí», sentenció Reyes, subrayando que la falta de resultados en las estrategias de seguridad está empujando a los sinaloenses al desplazamiento forzado.
Impacto económico y social
La Coparmex destacó que la situación no solo es una crisis humanitaria, sino también un colapso económico para el estado. Entre los puntos más críticos señalados destacan:
La imposibilidad de operar en horarios regulares y el miedo de los empleados han llevado a múltiples negocios al borde de la quiebra.
Familias y empresarios están abandonando el estado en busca de refugio en otras entidades o en el extranjero.
El sector empresarial percibe un vacío de autoridad que deja a los civiles a merced de los conflictos entre grupos delictivos.
Exigencia a las autoridades
La cúpula empresarial hizo un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para que dejen de lado los discursos y actúen con estrategias que devuelvan la paz a las calles. «No podemos seguir viviendo en la incertidumbre», concluyó la representante de Coparmex, quien insistió en que el tejido social de Sinaloa se está desgarrando ante la mirada de las instituciones.



