CULIACÁN, Sin.– Con cifras oficiales del INEGI que revelan un retroceso de casi diez años en el sector, la diputada priista Paola Gárate advirtió que la pesca en Sinaloa se encuentra en un estado de postración debido al abandono gubernamental, la competencia desleal del extranjero y promesas incumplidas tanto a nivel federal como estatal.
La legisladora señaló que la crisis que atraviesan los pescadores ribereños, de altura, acuicultores y productores de aguas interiores no es un asunto de «percepción», sino el resultado de un rotundo fracaso en las políticas públicas del sector.
Un retroceso de diez años
De acuerdo con los datos del Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) del INEGI, en 2024 la actividad de pesca, caza y captura en Sinaloa generó apenas 2 mil 525 millones de pesos, una cifra que se ubica por debajo de lo registrado en 2015.
Gárate alertó que este preocupante panorama se agrava si se considera que el corte oficial aún no refleja el impacto económico colateral provocado por la crisis de seguridad que inició en la entidad en septiembre de 2024.
El contraste: Promesas del gobierno vs. Realidad del sector
La diputada contrastó los compromisos asumidos por las administraciones federal y estatal frente a las condiciones actuales en las que operan los productores.
Camarón de contrabando y cooperativas asfixiadas
Uno de los golpes más duros para la economía local es el ingreso masivo de camarón importado y de contrabando procedente de Ecuador y Centroamérica. Esta situación mantiene en la incertidumbre a los acuicultores locales, quienes han optado por no reactivar sus granjas.
«Hay productores que prefieren dejar las granjas acuícolas vacías antes que volver a endeudarse para perder otra vez», puntualizó Gárate.
A nivel local, cooperativas como Las Abejas enfrentan una asfixia administrativa con cuentas congeladas, embargos y deudas con el IMSS y el Infonavit, mientras que el programa social Bienpesca se ha mostrado insuficiente para frenar el declive productivo.
«No es lo mismo construir condiciones para que una familia pueda generar riqueza con su trabajo que limitarse a entregar un apoyo económico insuficiente. La mejor política social no es la que administra la pobreza; es la que crea oportunidades para superarla».
La ruta de reconstrucción propuesta
Para rescatar a una industria clave de la soberanía alimentaria del país, la legisladora urgió a implementar tres ejes de acción inmediata:
Garantizar un control real del esfuerzo pesquero y la conservación de las especies y facilitar financiamiento accesible, renovar embarcaciones, sanear las deudas de las cooperativas y reducir los costos de insumos como el diésel marino.
Frenar el ingreso ilegal de camarón extranjero y reforzar las labores de inspección y vigilancia en costas y presas.



