CULIACÁN, SINALOA. — En un acto de solidaridad sin precedentes, el colectivo Ciudadanos por Sinaloa alzó la voz este jueves a través de un enérgico desplegado. El mensaje es claro: el dolor del campo y el miedo en las carreteras no son problemas exclusivos de un sector, sino una herida abierta que afecta la estabilidad de todas las familias sinaloenses.
El pronunciamiento surge en un momento crítico, justo cuando el llamado al Paro Nacional del Campo resuena en los valles agrícolas del estado. Para los firmantes, la lucha de los productores por precios justos y la de los transportistas por rutas seguras es, en esencia, la lucha por la supervivencia de la economía regional.
«La violencia que nos encierra, la incertidumbre que nos empobrece y, sobre todo, el sentimiento de abandono institucional, han gestado una crisis que ya no se puede ocultar tras las cifras oficiales», dicta parte del documento.

Crisis estructural, no aislada
El desplegado de Ciudadanos por Sinaloa pone el dedo en la llaga al señalar que los eventos recientes de inseguridad y la caída en la rentabilidad agrícola no son hechos fortuitos. El colectivo advierte sobre un problema estructural donde la falta de políticas públicas efectivas y la ausencia de garantías de seguridad han dejado a los sectores productivos en la orfandad.
Un llamado a la acción institucional
Más que una queja, el desplegado es un pliego de exigencias que busca:
Seguridad en las rutas
Garantías reales para que el transporte de carga y ciudadanos puedan transitar sin el acecho del crimen.
Rescate al campo
Sensibilidad ante la crisis de comercialización que enfrentan los agricultores.
Presencia del Estado
Un retorno a la gobernabilidad que devuelva la confianza a la inversión y al consumo local.
Con este respaldo, la demanda de los sectores productivos deja de ser una «protesta de gremio» para convertirse en un movimiento ciudadano que exige un Sinaloa donde el esfuerzo diario se traduzca en paz y prosperidad, y no en zozobra.



