CIUDAD DE MÉXICO.— Un fuerte operativo policial en la entrada sur de la capital encendió las alarmas este lunes. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y del agrupamiento especializado «Zorros» aseguraron 59 artefactos explosivos de fabricación casera que eran transportados en un convoy de autobuses con estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y familiares de los 43 desaparecidos, quienes se dirigen a la Ciudad de México para sumarse a las movilizaciones de la CNTE.
El operativo en la caseta de Tlalpan
La intercepción ocurrió en la caseta de Tlalpan, en la autopista México-Cuernavaca. Un convoy de 17 autobuses fue retenido por las fuerzas de seguridad para una inspección física.
De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Gobernación (Segob), el operativo se activó tras recibir una denuncia ciudadana anónima que alertaba sobre el traslado de material peligroso. Durante la revisión, los agentes localizaron los 59 artefactos, descritos como tubos de PVC equipados con mechas y pólvora, los cuales fueron embalados y puestos a disposición de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX para los peritajes correspondientes.
El subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, informó que la inspección se realizó de manera pacífica y contó con el acompañamiento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Una vez retirado el material explosivo, las autoridades permitieron que los autobuses continuaran su trayecto hacia el centro de la capital.
La contraparte: Normalistas acusan represión y siembra de evidencia
La versión oficial fue rechazada de inmediato por los contingentes civiles. Representantes de los padres de Ayotzinapa y líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) negaron categóricamente la existencia de dichos explosivos y acusaron al Gobierno Federal de montar una estrategia de provocación.
La postura de los manifestantes
Los voceros del movimiento calificaron el decomiso como un acto de intimidación y una «campaña de criminalización» para justificar futuras acciones represivas en contra de sus jornadas de protesta. Aseguraron que dentro de las unidades de transporte únicamente viajan estudiantes, docentes y padres de familia cargando ropa, víveres y material pedagógico.
A pesar del decomiso y la tensión generada en los accesos viales, los contingentes avanzan hacia el primer cuadro de la Ciudad de México, donde se prevé que instalen plantones y realicen marchas en las próximas horas, bajo un clima de reforzada vigilancia policial.



