Ciudad de México.-México planea aumentar los aranceles a la importación de autos ligeros y autopartes de países asiáticos, principalmente China, a un 50%.
La propuesta, impulsada por la Secretaría de Economía de México, busca proteger la industria nacional y los empleos ante lo que se considera un «dumping» o competencia desleal, ya que los vehículos de origen asiático están llegando al país a precios muy bajos.
El gobierno mexicano busca fortalecer la producción y el consumo doméstico. Se estima que la medida protegerá alrededor de 325,000 empleos en riesgo.
La medida se aplicaría a países con los que México no tiene un tratado de libre comercio (TLC). Los más afectados serían China, pero también Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Tailandia y Turquía.
La iniciativa afectaría a importaciones por un valor de 52,000 millones de dólares. Además de los autos, otros sectores como el textil, el calzado, los productos de acero y electrónicos también se verían impactados.
El gobierno de China ha calificado la propuesta como una «coerción» y ha manifestado su firme oposición.
La medida se presenta en un momento de presión por parte de Estados Unidos, que ha instado a sus socios del T-MEC a tomar medidas contra los productos chinos. La propuesta está incluida en el Paquete Económico 2026 y cuenta con una amplia mayoría en el Congreso para su aprobación.
Analistas advierten que el aumento arancelario podría elevar los precios para los consumidores, pero también podría incentivar a las marcas asiáticas a establecer plantas de producción en México para evitar el impuesto. La medida podría generar represalias comerciales por parte de China.



