MAZATLÁN, SIN.– Con el fantasma del violento proceso electoral de 2021 a las espaldas y un Sinaloa sumido en una racha de inseguridad que no da tregua, la dirigencia estatal del PRI pintó su raya. Desde el puerto de Mazatlán, el tricolor exigió la instalación «urgente» de una Mesa Interinstitucional de Seguridad y Blindaje Democrático para evitar que el crimen organizado o la violencia descarrilen las elecciones de 2027.
La propuesta, lanzada por el líder estatal priista, César Emiliano Gerardo Lugo, busca que el INE o el IEES funjan como «árbitros y búnkers neutrales». ¿El objetivo? Sentar en la misma mesa a los tres niveles de gobierno, fuerzas federales, árbitros electorales y a todos los partidos políticos antes de que las balas sustituyan a los votos.
Durante la conferencia «PRImero Infórmate», Gerardo Lugo no se anduvo con rodeos.
Recordó que el 2021 dejó heridas abiertas en la democracia sinaloense debido a la coacción y hechos violentos que descarrilaron la libre participación. Para el dirigente, el escenario actual no es mejor: el miedo persiste entre ciudadanos y actores políticos.
«No hay garantías para contender ni para hacer campaña libremente», advirtió el líder del PRI, quien además condenó enérgicamente las recientes amenazas sufridas por la diputada local Paola Gárate Valenzuela, usándolas como el ejemplo más claro del riesgo latente.

Acompañado por la secretaria general del partido, Liliana Cárdenas, y el delegado del CEN, Roberto Padilla, la cúpula priista aprovechó el reflector para insistir en su otra gran apuesta: una megacoalición opositora para 2027. Según el tricolor, la crisis de seguridad, el bache económico y la «falta de resultados» del gobierno en turno están dejando el terreno fértil para que la ciudadanía exija un frente amplio que vaya más allá de los colores partidistas.
El sur del estado: El foco rojo económico y de seguridad
La voz de alerta también llegó desde las regiones. La presidenta del PRI en Mazatlán, Maribel Chollet, secundada por las dirigencias de San Ignacio, El Rosario, Concordia y Escuinapa, denunció que la zona sur del estado vive un doble estrangulamiento: la violencia y la desaceleración económica.
Los líderes locales coincidieron en que el comercio, el sector empresarial y las familias ya resienten los estragos de la inseguridad, por lo que urgieron a que la Mesa de Seguridad no sea solo un trámite burocrático, sino un verdadero escudo para los municipios más vulnerables.
Al cónclave tricolor acudieron además representantes de sectores clave como la CNC, el ONMPRI, la Red Jóvenes x México y la Fundación Colosio, cerrando filas en lo que parece ser el arranque anticipado de la narrativa con la que el PRI buscará dar la batalla en los próximos comicios.



