CULIACÁN, SINALOA.— En la antesala de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la entidad este 20 de septiembre, la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) lanzó un duro posicionamiento contra los gobiernos federal y estatal, exigiendo el cese de la violencia, el fin de los feminicidios y el abandono de lo que calificaron como «discursos triunfalistas».
La presidenta del PAN en Sinaloa, Wendy Barajas Cortés, cuestionó la efectividad de tener administraciones encabezadas por mujeres cuando las cifras de violencia de género continúan en aumento, e instó a implementar una estrategia de seguridad efectiva que devuelva la paz a las familias sinaloenses.
Saldo de la crisis: Un promedio de un feminicidio diario en septiembre
Durante su pronunciamiento, la lideresa panista expuso indicadores para evidenciar la gravedad de la situación en la región:
Más de 3,800 personas han sido asesinadas en el marco del conflicto criminal que atraviesa la entidad, entre ellas al menos 243 mujeres.
Entre enero y el 16 de septiembre de 2026 se registraron 98 homicidios de mujeres. De estos, 19 ocurrieron durante la primera quincena de septiembre, lo que representa una media de casi un crimen diario.
Barajas enfatizó el incremento de menores en estado de orfandad y la afectación directa a la estructura familiar en los municipios más castigados.
La opositora blanquiazul acusó la ineficacia de los mecanismos actuales de protección y el fracaso en la contención del delito pese al aumento de elementos de las Fuerzas Armadas en las calles:
Acción Nacional demandó auditar la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVG) —vigente en el estado desde 2017—, dotarla de presupuesto real y extender su cobertura a municipios no contemplados originalmente, como Escuinapa.
Barajas sostuvo que el despliegue de patrullas, militares y operativos permanentes no se ha traducido en una reducción efectiva de los índices delictivos ni en mayor seguridad para la ciudadanía.
La dirigencia blanquiazul concluyó que Sinaloa no requiere nuevos anuncios ni compromisos verbales durante la gira presidencial, sino la entrega inmediata de resultados en materia de justicia y pacificación.



