CULIACÁN, SINALOA.— Para evitar que el agro sinaloense enfrente pérdidas de hasta el 75% en sus cultivos de cítricos —como ha ocurrido catastróficamente en regiones de Florida, EE. UU.—, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal del Estado de Sinaloa (CESAVESIN) firmaron un convenio específico de concertación para blindar la producción local contra el Huanglongbing (HLB).
Mediante esta alianza, se financiará y pondrá en marcha el proyecto científico denominado “Evaluación de Parson Brown Clon INIFAP como variedad y como interinjerto en zonas con alta incidencia de HLB en Sinaloa”. La iniciativa busca validar metodologías de campo e inocular barreras genéticas en la naranja Parson Brown para mitigar los estragos del «dragón amarillo».
Bolsa de recursos y esquema de financiamiento
A pesar de que la función natural del CESAVESIN se centra en el manejo fitosanitario y no en la investigación científica, la gravedad del HLB obligó a la entidad sanitaria a canalizar financiamiento público:
CESAVESIN aportará 200 mil pesos procedentes de fondos federales.
Se contempla una bolsa acumulada de 800 mil pesos distribuidos a lo largo de un periodo de cuatro años.
Durante el protocolo de firma, las autoridades de ambas instituciones subrayaron que la velocidad de propagación del HLB exige soluciones inmediatas basadas en la ciencia aplicada:
El rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, sostuvo que la máxima casa de estudios pondrá a disposición su infraestructura científica y el talento de sus facultades de Agronomía y Medicina Veterinaria para estudiar a fondo la biología del insecto vector y aplicar propuestas de control integrado.
El presidente del CESAVESIN, Leonel Murillo Cárdenas, reconoció que, aunque el monto inicial pueda parecer modesto, representa una aportación estratégica clave para prevenir una crisis económica en el sector citrícola estatal.
Al encuentro acudieron titulares de las áreas de investigación, posgrado y vinculación institucional, además de personal técnico del CESAVESIN, quienes darán seguimiento al protocolo biológico en las zonas agrícolas de mayor riesgo fitosanitario en la entidad.



