*No lo dejaron llegar, iba a tomar protesta el próximo 15 de mayo como líder de este organismo sindical
CULIACÁN, SINALOA.— La mañana de este jueves 30 de abril de 2026, el dirigente electo del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), Homar Salas Gastélum, fue ejecutado a balazos en el interior de su domicilio. En el ataque también perdió la vida un agente de la Policía Municipal que fungía como su escolta.
El atentado se registró aproximadamente a las 8:30 horas en una vivienda del fraccionamiento Las Brisas, en el sector Humaya. Según los primeros reportes, un grupo de civiles armados irrumpió en la cochera de la propiedad y abrió fuego de manera directa contra Salas Gastélum y su custodio, falleciendo ambos en el lugar de los hechos.
Un liderazgo bajo fuego
La tragedia ocurre a escasas dos semanas de que Homar Salas asumiera formalmente la secretaría general del sindicato, programada para el próximo 15 de mayo. Su camino a la dirigencia estuvo marcado por la violencia y la intimidación:
El pasado 18 de febrero, su domicilio ya había sido blanco de un ataque armado del cual resultó ileso.
Salas ganó la elección tras la declinación de otros aspirantes, quienes denunciaron presiones y amenazas por parte de grupos de la delincuencia organizada.
Pese a contar con protección oficial tras declarar públicamente que temía por su vida debido a «amenazas muy fuertes», los agresores lograron burlar el cerco de seguridad.

Reacción institucional
Tras el reporte de las detonaciones, elementos de diversas corporaciones de seguridad y el Ejército Mexicano desplegaron un operativo en el sector norte de la ciudad. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no hay reportes de personas detenidas.
La Fiscalía General del Estado ha iniciado la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer si el móvil del crimen está ligado a la vida interna del sindicato o al contexto de inseguridad que atraviesa la entidad.
Homar Salas Gastélum iba a encabezar el STASAC durante el periodo 2026-2029. Su asesinato deja un vacío de poder y un clima de incertidumbre entre los trabajadores municipales de la capital sinaloense.



