CIUDAD DE MÉXICO – En un operativo de alta precisión realizado en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, fuerzas federales mexicanas capturaron este jueves a Samuel Ramírez Jr., integrante de la lista de los 10 fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
La detención representa un hito en la colaboración de seguridad entre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno de Donald Trump.
El Operativo en la Capital Sinaloense
La captura fue confirmada por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que el arresto fue resultado de trabajos de inteligencia y seguimiento por parte de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Guardia Nacional.
Ramírez Jr., por quien se ofrecía una recompensa de un millón de dólares, fue localizado tras un intercambio de información con autoridades estadounidenses que alertaron sobre su presencia en el país. El detenido es señalado como el presunto responsable del asesinato de dos mujeres y el intento de homicidio de una tercera persona en mayo de 2023, en el estado de Washington.
Reacción Diplomática: «La justicia prevalecerá»
Desde la Embajada de Estados Unidos en México, el embajador Ronald Johnson reconoció la labor de las autoridades mexicanas y destacó que la detención es un reflejo de la sólida cooperación impulsada por los mandatarios de ambos países.
«Cuando nuestros países trabajan juntos y comparten información, los fugitivos no tienen dónde esconderse», afirmó Johnson a través de sus canales oficiales.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, calificó la captura como una de las más rápidas en la historia de la lista de los diez más buscados, confirmando que Ramírez Jr. ya ha sido trasladado a Seattle para enfrentar a la justicia.
Contexto de Seguridad
Este arresto se suma a otros golpes recientes contra el crimen organizado y objetivos transnacionales, enviando un mensaje de coordinación en medio de un escenario de seguridad complejo para la región noroeste del país. Con esta acción, se refuerza la narrativa de una relación bilateral operativa y funcional en materia de persecución de prófugos de alto valor.



