CULIACÁN.- Desde la máxima tribuna del Estado, la diputada Paola Gárate lanzó un enérgico llamado de auxilio por la economía local, advirtiendo que el comercio en Culiacán no solo atraviesa una crisis, sino que se encuentra en un estado de «quiebra técnica» ante la mirada insuficiente del Gobierno del Estado.
Con un enfoque humano y solidario, la legisladora del PRI denunció que el cierre de negocios y la destrucción de empleos en Sinaloa no son solo frías estadísticas, sino tragedias familiares que el Ejecutivo ha fallado en contener.
La realidad: Ventas a la mitad y locales vacíos
Para dar rostro a la crisis, Gárate expuso el sensible caso de una comerciante del Centro Histórico con 25 años de trayectoria, cuyas ventas se han desplomado al 50%. «No es una exageración política; es el reflejo de una economía debilitada donde los negocios sobreviven apenas, sin utilidades reales y bajo un panorama de locales cerrados que antes eran el sustento de Culiacán», señaló.
Radiografía de una precarización laboral
Citando datos oficiales del INEGI, la diputada desglosó el retroceso económico ocurrido entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025:
La población ocupada en Sinaloa disminuyó en 14,306 personas, afectando con mayor severidad a las mujeres.
Se perdieron 75,000 empleos de jornada completa, siendo sustituidos por trabajos parciales de menos de 15 horas semanales.
Alertó sobre el desplazamiento de miles de sinaloenses hacia micronegocios de subsistencia, sin prestaciones ni seguridad social.
Cinco ejes para salvar la economía
Paola Gárate sostuvo que los programas con «nombres optimistas» han sido rebasados por la realidad. En su lugar, propuso cinco medidas de fondo y aplicación inmediata:
Para combatir frontalmente la extorsión y el cobro de piso.
Un órgano de gestión de riesgos directo con el sector privado.
Alivio tributario para empresas castigadas por la ola de violencia.
Apoyo financiero real para micro y pequeñas empresas.
Blindaje de infraestructura de seguridad en zonas comerciales estratégicas.
Un llamado a la acción política
La legisladora concluyó que el éxito de una política pública se mide en cortinas abiertas y empleos dignos, no en anuncios discursivos. «Sin seguridad no hay economía. Cada empresa que cierra es un fracaso del Estado», sentenció, exigiendo al Congreso que demande al Ejecutivo un plan con recursos etiquetados y metas medibles.
«No podemos esperar a que el problema se resuelva solo. Es momento de actuar para defender el sustento de miles de familias que hoy ven su patrimonio desmoronarse», finalizó Gárate.



