WASHINGTON D.C. — En el marco de un reforzamiento a las políticas migratorias y de control fronterizo en Estados Unidos, autoridades de la administración estadounidense reiteraron la prohibición absoluta sobre el denominado «turismo de partos», advirtiendo que la obtención de visados mediante engaños sobre el propósito real del viaje constituye un delito federal por fraude migratorio.
Las restricciones en la emisión de visados B1/B2 (turismo y negocios) para mujeres cuyo objetivo principal sea dar a luz en territorio estadounidense para obtener la ciudadanía automática del recién nacido forman parte del criterio consular estricto aplicado por las embajadas y consulados de EE. UU.
Mando migratorio: «Se acabó el fraude al contribuyente»
Stephen Miller, una de las figuras clave en el diseño de las políticas migratorias de la administración, fundamentó el endurecimiento en la verificación de motivos de viaje durante el proceso de entrevista consular y en los puntos de entrada al país a través de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
«El turismo de partos es, por definición, un engaño al sistema americano, al contribuyente y a las visas de este país. Si dices que vienes de turista, se supone que estás aquí unas semanas, visitas, gastas y te vas. Pero si le mientes al cónsul y tu verdadero plan es ir a una clínica a fabricarte un ciudadano americano, estás cometiendo un fraude contra el gobierno de Estados Unidos», sostuvieron voceros en consonancia con la postura del ejecutivo.
Implicaciones legales y excepciones médicas
La normativa consular establece consecuencias directas para los solicitantes que incurran en estas prácticas:
Denegación inmediata del visado
Los oficiales consulares están facultados para negar la visa B1/B2 a cualquier solicitante de quien se sospeche que su principal motivo de viaje es dar a luz.
Cancelación e inhabilitación
Ocultar el estado de gestación o mentir sobre los fines de la visita ante agentes consulares o de migración se clasifica como tergiversación intencionada (willful misrepresentation), derivando en la revocación de visas activas e inhabilitaciones de por vida para ingresar a EE. UU.
Viajes por tratamiento médico legítimo
La regulación mantiene a salvo a quienes soliciten viajar por razones médicas especializadas, siempre y cuando demuestren que cuentan con los recursos financieros propios para cubrir la totalidad del procedimiento médico en centros hospitalarios privados sin recurrir a fondos públicos estadounidenses.
Con estas medidas, el gobierno de Estados Unidos busca desmantelar las redes comerciales y agencias de viajes internacionales que comercializan paquetes de gestación y alojamiento para extranjeros en territorio estadounidense.



