*Cámaras de seguridad captaron a la falsa especialista y a sus cómplices sacando el cuerpo de Blanca Adriana en la cajuela de un Mini Cooper; los sospechosos ya son rastreados por las fiscalías de ambos estados.
Puebla, Pue.- Lo que inició como una consulta para un procedimiento estético terminó en tragedia. El cuerpo sin vida de Blanca Adriana Vázquez Montiel, una estilista de 37 años de edad reportada como desaparecida en la capital poblana, fue localizado al interior de un canal de aguas negras en el municipio de Altzayanca, Tlaxcala.
Los hechos comenzaron el pasado lunes 18 de mayo, cuando la víctima acudió en compañía de su esposo a la clínica «Detox Clinic», ubicada en un tercer piso sobre la Calzada Zavaleta. Según los reportes, la encargada del lugar convenció a Blanca Adriana de someterse a un procedimiento quirúrgico de manera inmediata. Bajo el pretexto de requerir insumos, los empleados enviaron al esposo a comprar una faja y medicamentos; sin embargo, al regresar el establecimiento se encontraba completamente cerrado y vacío.
El escape grabado en video
La clave para esclarecer la desaparición quedó registrada en las cámaras de vigilancia del estacionamiento de la plaza comercial. Las grabaciones captaron el momento exacto en que la supuesta encargada de la clínica, identificada como Diana Alejandra Palafox Romero, junto con un joven y una recepcionista, retiraban del inmueble un bulto voluminoso y sospechoso para introducirlo en la cajuela de un vehículo Mini Cooper de color rojo con placas de Tlaxcala, antes de darse a la fuga.
Testigos de la zona manifestaron que los implicados actuaron con notable nerviosismo antes de clausurar de forma definitiva y abrupta el local.

Investigación interinstitucional
El hallazgo del cuerpo ocurrió en la calle 4 Norte, camino a Xarero, en la localidad de Santiago, Altzayanca. Familiares de la víctima lograron identificarla en el sitio gracias a su vestimenta y a un tatuaje distintivo en la nuca.
Investigaciones ministeriales revelaron que la presunta responsable no cuenta con cédula profesional ni certificaciones ante el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, confirmando que el establecimiento operaba en la total clandestinidad.
Actualmente, las Fiscalías Generales de Puebla y Tlaxcala mantienen un operativo de inteligencia criminal coordinado para rastrear a los prófugos. Los peritos forenses evalúan si el fallecimiento de la mujer ocurrió a causa de una mala praxis dentro del consultorio o durante el traslado hacia la zona limítrofe, un corredor que colectivos ciudadanos señalan como de alta vulnerabilidad debido a la falta de supervisión y regulación de clínicas privadas.



