OSTUACÁN, Chiapas.— Un tumulto de pobladores irrumpió por la fuerza en las instalaciones de la Comandancia de la Policía Municipal de Ostuacán para extraer y linchar a dos hombres señalados como presuntos responsables del asesinato de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarleth, de 12.
Los hechos se desencadenaron luego de que la comunidad reaccionara con indignación ante el doble feminicidio de la mujer y la menor. Una multitud rodeó la sede policial donde los sospechosos permanecían bajo custodia, superando a los agentes de seguridad para sacar a ambos detenidos a la vía pública.
Durante la agresión colectiva, uno de los retenidos fue linchado hasta la muerte y posteriormente decapitado en el lugar, hecho que quedó documentado en videos difundidos a través de redes sociales. El segundo hombre resultó gravemente herido por la golpiza administrada por los manifestantes.
Ante el riesgo de que la protesta derivara en la quema del palacio municipal, las autoridades locales implementaron cortes al suministro eléctrico y a la red de telefonía celular en el municipio. De manera simultánea, la Secretaría de Seguridad desplegó fuerzas de reacción rápida e hizo sobrevuelos con helicópteros para intentar restablecer el orden y dispersar a la multitud.
Por su parte, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar hizo un llamado público a la población a mantener la calma, al tiempo que advirtió que ejercer la justicia por mano propia constituye un delito y que las investigaciones continuarán para deslindar responsabilidades por los actos violentos registrados.



