POR RODRIGO DE TRIANA
¡Ándale! Qué bonita foto nos regaló la jefa del PAN en Sinaloa, Wendy Barajas. Juntó a los líderes del PRI y del PAS —y a uno que otro colado— para festejar los 87 años de su partido y, ya de paso, el Día de la Independencia. Y es que, ¡curioso!, a los políticos solo les da por ponerse la camiseta de México cuando ven que en las encuestas las cuentas no les salen.
El mensaje estuvo de telenovela: rogó que todos olviden sus broncas y se unan en un «frente común» para tumbar a Morena. Pero lo verdaderamente bueno no fue el discurso, sino el elenco que convocó:
El PRI estatal, con César Emiliano Gerardo a la cabeza, listísimos para «sacrificarse» por el pueblo (o por las pocas migajas que les quedan).
El PAS, representado por Robespierre Lizárraga, esos meros meros que ya no saben si van o vienen con tal de no perder el registro.
Diputados y grupitos locales, aplaudiendo eso de «olvidarnos de los colores de los partidos». Claro, esa frase siempre la usan cuando sus propios logotipos están tan quemados que a la gente ya le dan alergia.
Prometieron de todo: acabar con el «régimen de dolor», hacer «política limpia» y regresar a Sinaloa a sus buenos tiempos. Suena re bonito en el papel, si no fuera por un pequeño detalle: los mismos que hoy juran que vienen a salvar el barco son los que le hicieron los hoyos para que se hundiera hace unos años.
Wendy Barajas dijo muy gallona que el PAN está listo para mandar en la jugada.
Ahora falta ver si los del PRI y el PAS la van a dejar ser la capitana o si esto acaba como siempre: agarrados del chongo. Porque en la política de aquí, el famoso «amor por el pueblo» dura exactamente hasta que empieza el reparto de los puestos y las «pluris», esas que te regalan el sueldo de diputado sin despeinarte.
¿Ustedes qué dicen, mi gente? ¿Esta juntadera de partidos va a convencer a la ciudadanía o va a ser el mismo club de amigos de siempre pidiendo el voto para no quedarse sin chamba?
La comparsa fosfo-fosfo perdió el mapa (y la vergüenza)
Si lo de la oposición tradicional da ternura, lo de Movimiento Ciudadano en Sinaloa ya roza la comedia involuntaria. Los muchachos de la «nueva política» andan tan despistados que no se sabe si traen la brújula descompuesta o de plano la empeñaron para pagar el vestuario.
Les cuento de los «puntuales» del micrófono: Sergio Pío Esquer, la diputada Elizabeth Montoya y la regidora My Lai Quintero convocaron a la prensa del puerto para agasajarla por el Día del Periodista. ¿El detalle? La fecha pasó hace cuatro meses.
Se citaron en El Bambú a las 9 de la mañana para «dialogar y reconocer» la labor de las plumas locales. A este ritmo, el abrazo de Año Nuevo nos lo van a venir a dar a mediados de mayo, con tamales fríos y champurrado tibio. Salieron buenos para encargarles la muerte, como dicen en mi rancho.
Sombra de buitres en el Congreso
Mientras festejan con retraso, adentro del partido el horno no está para bollos. Los seguidores del diputado convaleciente Sergio Torres andan que echan chispas contra la cúpula naranja. La maniobra de presionar a la Presidencia del Congreso para que llame de inmediato al suplente —mientras Torres sigue en recuperación— no cayó como un trámite administrativo, sino como un acto de «zopiloteo» puro y duro. Ni la cortesía política guardaron antes de querer repartirse la curul.

El Virrey de Elota
Pero el premio al ridículo patrio se lo lleva Richard Millán, alcalde de Elota y figura «estelar» del partido.
Para la ceremonia del Grito, el munícipe decidió que el protocolo republicano era muy aburrido y salió al balcón engalanado con un atuendo militar de gala que oscilaba entre un oficial del virreinato y un homenaje de alta costura a Walter Mercado.
Con la bandera en la mano y el capricho en la piel, el alcalde convirtió la solemnidad en un número de cabaret que le sacó canas verdes al oficial de la Sedena presente. En MC no han dicho ni «pío», quizás porque andan buscando qué capa le va a combinar para el próximo desfile del 20 de noviembre.



