MATAMOROS, TAMAULIPAS. — La Secretaría de Marina (Semar) llevó a cabo con éxito el hundimiento controlado del exbuque patrulla ARM Seri, con el objetivo de convertir sus restos en un hábitat y refugio marino que impulse la biodiversidad en las costas del Golfo de México.
La maniobra se realizó a aproximadamente 43 millas náuticas al sureste del puerto de Matamoros, como parte de la expansión del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas (SAAT), un programa ambiental coordinado entre autoridades federales y estatales.
El casco metálico de la embarcación actuará como sustrato para la fijación y colonización de microorganismos, moluscos y corales. Con el paso del tiempo, este proceso acelera la formación de comunidades biológicas complejas que se transforman en verdaderos arrecifes.
Entre los principales beneficios ecológicos del proyecto destacan:
Protección de especies
Proporciona refugio y zonas de reproducción para peces de alto valor ecológico y comercial, como el huachinango, el pargo, la cobia y la cherna.
Restauración del fondo marino
Aumenta la disponibilidad de alimento y refugio en zonas que carecen de estructuras rocosas naturales y fomenta la pesca responsable y abre oportunidades para el monitoreo e investigación científica en la región.
Continuidad del proyecto
Con el vertimiento del ARM Seri, ya suman cinco los cascos sumergidos dentro del SAAT —junto a los exbuques Huracán, Onjuku, Zamora y Ortega—. El plan integral contempla un total de nueve embarcaciones para consolidar este gran complejo arrecifal artificial en el norte del país.
Antes de su inmersión, el buque fue sometido a estrictos procesos de descontaminación y saneamiento ambiental para garantizar la eliminación de aceites, combustibles y materiales nocivos, asegurando una integración totalmente segura con el ecosistema marino.



