*La negligencia de arrojar desechos al drenaje provocó un severo brote de aguas residuales.
*Empleados de la junta extrajeron un bloque de 10 kilos de grasa de las tuberías.
Mazatlán.- Personal de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán (JUMAPAM) tuvo que retirar alrededor de 10 kilogramos de grasa solidificada de la red de drenaje sanitario, desecho acumulado que colapsó el sistema y provocó un severo derrame de aguas negras en la vía pública.
La emergencia sanitaria fue atendida por el personal del Distrito Valles del Ejido de la Gerencia de Operación, quienes se movilizaron a la avenida Joaquín Escobar tras recibir reportes de los habitantes por un escurrimiento alarmante de aguas residuales que brotaba directamente del registro de la banqueta de una vivienda.
El costo de la inconsciencia: 60 metros de red afectados
Para solucionar el problema que afectaba la calidad de vida de las familias de la zona, los operarios tuvieron que desplegar un camión hidroneumático y realizar maniobras críticas en más de 60 metros lineales de la red de atarjeas.
Al realizar el sondeo y la limpieza en los pozos de visita, los trabajadores descubrieron la raíz del problema: una gigantesca y pesada masa de grasa pegada al interior de los tubos, la cual bloqueaba por completo el flujo del agua.

Este tipo de obstrucciones no ocurren por accidente. Son el resultado directo de comercios o ciudadanos que persisten en la vieja y dañina práctica de usar el fregadero o el baño como basurero, arrojando aceites usados y restos de comida sin importarles las consecuencias para toda la colonia.
Un llamado urgente a la responsabilidad colectiva
Ante este indignante escenario, JUMAPAM lanzó un enérgico llamado a la ciudadanía para poner fin a estos hábitos destructivos que arruinan la infraestructura urbana. El organismo operador recordó que el drenaje sanitario es exclusivo para aguas residuales y recalcó las formas correctas de desechar estos materiales:
Aceites y grasas de cocina, Deben enfriarse, vaciarse en recipientes de plástico cerrados y entregarse directamente a JUMAPAM para su confinamiento seguro.
Residuos orgánicos y comida, Deben desecharse en bolsas de basura comunes para que se los lleve el servicio municipal de limpia, jamás por el desagüe.
Las autoridades recordaron que un sistema de alcantarillado limpio es derecho de todos, pero mantenerlo libre de infecciones y colapsos es una obligación compartida que empieza en cada hogar y negocio.



