CIUDAD DE MÉXICO.– En una severa advertencia sobre la coyuntura política e institucional del país, el expresidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, afirmó que la nación ha perdido los atributos fundamentales de una democracia republicana y se encamina hacia la consolidación de una «autocracia electoral» de cara a los comicios generales de 2027.
Durante una reciente intervención pública de análisis prospectivo, el exmandatario (1994-2000) sostuvo que las reformas impulsadas por el partido oficialista, Morena, han desarticulado los contrapesos institucionales, sometido al Poder Judicial y vulnerado la autonomía de los órganos electorales.
«Viene una autocracia electoral, porque vienen unas elecciones que, para propósitos prácticos, va a organizar el Gobierno».
Una mayoría «artificial» y el desmantelamiento de contrapesos
Zedillo recriminó que el grupo en el poder haya utilizado una mayoría calificada en el Congreso de la Unión —la cual calificó de «artificial»— para aprobar reformas estructurales que merman la independencia judicial y eliminan de forma paulatina a las instituciones autónomas encargadas de acotar el poder del Ejecutivo.
En su diagnóstico, el exmandatario señaló que la primera elección de integrantes del Poder Judicial realizada en 2025 sirvió únicamente como un «ensayo» de manipulación, intimidación y esquemas clientelares que sentaron las bases para el control político de los procesos comiciales venideros.
«Un Tribunal bajo control y riesgo de coerción»: los peligros para 2027
Respecto a la contienda intermedia de 2027, el expresidente alertó sobre la falta de garantías de equidad para la oposición y los actores políticos independientes. Cuestionó la capacidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para impartir justicia objetiva frente a posibles controversias:
Calificó al árbitro electoral y al TEPJF como instancias alineadas a los intereses del Gobierno central y advirtió sobre el uso desmedido de recursos públicos en favor de las candidaturas del partido oficialista, así como el riesgo latente de la participación e intimidación del crimen organizado en los territorios electorales.
Aseguró que la oposición carecerá de instrumentos legales o institucionales eficientes para impugnar, revertir o sancionar las irregularidades que se presenten en las urnas.
El espejo de Venezuela
Finalmente, Ernesto Zedillo equiparó el rumbo actual del país con la crisis institucional vivida en Venezuela, advirtiendo que, en caso de no corregir el rumbo, México corre el riesgo de caer en un régimen donde las instituciones del Estado son instrumentalizadas para perpetuar al grupo oficialista en el poder, ignorando la voluntad y el contrapeso ciudadano.
La postura de Zedillo ha generado una amplia réplica en la agenda pública nacional, avivando el debate entre sectores que coinciden en la defensa de las instituciones democráticas y voceros del Gobierno federal que desestiman sus señalamientos acusando al expresidente de defender privilegios del periodo neoliberal.



