Mazatlán.-¡Se terminó la pesadilla! Tras días de angustia, rezos y un misterio que traía con el alma en un hilo a las redes sociales, la madrugada de este jueves 11 de junio se dio el milagro: los seis creadores de contenido originarios de Nayarit, que se encontraban «tragados por la tierra» en el peligroso sur de Sinaloa, fueron localizados vivos, sanos y salvos.
Operativo en la madrugada: El hallazgo en la boca del lobo
La alerta máxima se encendió en las corporaciones tras la denuncia formal por la desaparición del grupo de jóvenes. Un «Grupo Interinstitucional» de las fuerzas del orden se desplegó en un blindaje terrestre por los caminos de terracería y asfalto de la región.
Fue en medio de las tinieblas de la madrugada cuando el golpe de suerte y la estrategia policial rindieron frutos. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que mantenían un férreo retén y punto de control provisional preventivo sobre la Carretera Federal 15, vieron venir los faros de un vehículo sospechoso.
Llegaron por su propio pie al retén
¡Vaya sorpresa se llevaron los uniformados! El automóvil que se aproximaba coincidía perfectamente con las señas particulares del reporte de desaparición. Al darles el alto, del vehículo descendieron los seis muchachos, visiblemente cansados y asustados, pero completamente ilesos.
De inmediato, los agentes del orden les cayeron encima, pero para protegerlos: les brindaron los primeros auxilios, agua, asistencia médica primaria y confirmaron que físicamente estaban estables, librándola de puro milagro.
Escoltados hasta el puerto
Para evitar que el susto pasara a mayores o que «los malos» quisieran volver a intentar una de las suyas, las patrullas de la SSPC montaron un impresionante dispositivo de seguridad, sirviendo como escudo y escolta para trasladar a los creadores de contenido directo hasta el puerto de Mazatlán.
Al cierre de esta edición, las autoridades de la #SSPSinaloa confirmaron que el peligro ya pasó: los seis influencers ya fueron entregados formalmente y se encuentran bajo el cálido resguardo de sus familiares, abrazando la libertad tras haber visto de cerca la muerte en las carreteras del sur del estado. ¡Fueron seis y las seis la contaron!



