MÉXICO / ESTADOS UNIDOS. — Pensaron que al cruzar el Atlántico estarían fuera del radar, pero la justicia los alcanzó en suelo europeo. Cuatro peligrosos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) —entre ellos el ahijado directo de Audias Flores Silva, alias «El Jardinero»— cayeron tras las rejas en la República Checa tras tejer una red internacional para intercambiar toneladas de droga por armamento pesado de guerra.
El principal pez gordo de la red es José Miguel Alvarado Morales, de tan solo 23 años, a quien la DEA señala no solo como un despiadado operador del CJNG, sino como un protegido directo de «El Jardinero», uno de los hombres más buscados por Washington.
Mapeaban armas de guerra a cambio de fentanilo
Las investigaciones de las agencias federales estadounidenses destaparon una ambiciosa maniobra criminal: la célula pretendía inundar Estados Unidos con fentanilo y metanfetamina, a cambio de recibir un verdadero arsenal bélico en Europa. Entre el armamento que pretendían ingresar a México para reforzar las filas del «cuatro letras» figuraban:
Lanzagranadas de alta potencia (RPG, ametralladoras de calibre pesado y morteros y pertrechos militares diseñados para la guerra abierta.
«Buscaban armar un ejército privado para mantener la hegemonía del cártel a costa de veneno y pólvora.»
Extradición relámpago
Tras ser acorralados por la policía checa en coordinación con agencias internacionales, el ahijado de «El Jardinero» y otro de sus compinches, Edgar Alejandro López Velasco, no tuvieron escapatoria: fueron extraditados de inmediato a Estados Unidos y ya pisan los tribunales federales del Distrito Medio de Florida.
Los cargos en su contra no dejan margen a la piedad:
Conspiración para cometer narcoterrorismo, apoyo material a organizaciones terroristas internacionales, tráfico ilícito de armas de fuego de grado militar e emportación masiva de narcóticos.
De ser hallados culpables por el juez federal, la sentencia para la joven ficha del CJNG y sus allegados no tiene vuelta atrás: podrían pasar el resto de sus días tras las rejas cumpliendo cadena perpetua.





