CIUDAD DE MÉXICO. — El Gobierno de Estados Unidos, a través de su Embajada en México, suspendió de forma temporal las labores de inspección agrícola de aguacate y mango en el estado de Michoacán, luego de que se registraran incidentes de seguridad y agresiones contra personal del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA).
La medida implica la paralización del trabajo de campo del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS, por sus siglas en inglés), instancia encargada de certificar que el fruto cumpla con las normas fitosanitarias para ingresar al mercado estadounidense.
Riesgo para el personal, la causa oficial
De acuerdo con la representación diplomática encabezada por el embajador Ronald Johnson, la decisión se tomó de manera precautoria para salvaguardar la integridad de los inspectores estadounidenses en la región, tras reportarse incidentes de seguridad contra funcionarios de esa agencia de gobierno.
La legación diplomática precisó que la prioridad de la administración estadounidense es garantizar la seguridad física de sus trabajadores operativos en campo, por lo que las certificaciones se mantendrán pausadas hasta que existan garantías plenas por parte de las autoridades mexicanas para el despliegue de sus labores.
Asimismo, la Embajada aclaró que la restricción responde estrictamente a la movilidad e inspección agrícola en la zona de conflicto y no contempla el cierre de sedes diplomáticas o consulares.
Alerta por el impacto comercial
La suspensión encendió las alarmas en el sector agroexportador de la entidad, dado que Michoacán representa el corazón de la exportación de aguacate hacia el mercado norteamericano. Aunque los empaques con certificación previa continuaron su tránsito normado, la paralización de nuevas inspecciones amenaza con generar un severo cuello de botella logístico y millonarias pérdidas económicas para los productores locales.
Mesas de diálogo para reactivar la verificación
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a través del Senasica, en coordinación con el Gobierno de Michoacán, entabló comunicación con las autoridades estadounidenses para reforzar los esquemas de protección en las franjas productoras y lograr la reactivación de las certificaciones a la brevedad posible.



