Por Redacción
GUADALAJARA, Jalisco. — La crisis de salubridad y la sombra de la negligencia institucional volvieron a golpear al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) enfrenta severas acusaciones tras el fallecimiento de tres recién nacidos, cuyas familias señalan la presencia de patógenos intrahospitalarios en un contexto de opacidad y falta de respuestas claras.
Los testimonios de los padres afectados, respaldados por actas de defunción y registros médicos, confirman que los decesos estuvieron vinculados a la bacteria Klebsiella pneumoniae y al hongo Candida albicans. La indignación escaló a la esfera legal con la presentación de una denuncia colectiva ante la Fiscalía General del República (FGR) para demandar el deslinde de responsabilidades penales y administrativas.
«Nuestros bebés no debieron morir por bacterias que se pueden prevenir con protocolos básicos de limpieza e higiene», externaron los familiares durante las protestas frente a las instalaciones del nosocomio.
Un patrón alarmante en el sistema hospitalario
La tragedia en el CMNO de Guadalajara no representa un hecho aislado. El hallazgo de Klebsiella pneumoniae en las pruebas de los neonatos replica la alarma epidemiológica encendida días atrás en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango, donde se investiga la muerte de cinco recién nacidos en circunstancias similares.
Puntos críticos que demandan atención:
- Bacterias nosocomiales: La presencia de microorganismos altamente resistentes dentro de las salas de cuidados intensivos apunta directamente a deficiencias en los procesos de esterilización, manejo de insumos y mantenimiento de la infraestructura.
- Respuesta institucional tardía: Las familias denuncian la postura evasiva de los directivos, quienes —al igual que en el caso de Durango— no han ofrecido una explicación contundente que esclarezca la cadena de omisiones que derivó en la pérdida de las vidas humanas.
- Exigencia de auditorías: Organizaciones civiles y derechohabientes exigen la intervención inmediata de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para auditar con rigor las condiciones sanitarias de las UCIN en todo el país.
El reclamo de las familias trasciende la reparación del daño: exigen una investigación exhaustiva, castigo a los funcionarios responsables y garantías reales de que las áreas neonatales del IMSS dejen de ser un espacio de riesgo mortal para los prematuros.



