Por J. Humberto Cossío R.
Es el comentario que se hace cuando alguien nos dice sobre
la mesa que ha sido testigo de un avistamiento.
En los últimos tiempos escucho hablar acerca del espacio
profundo.
No entiendo totalmente, pero intuyo que se trata de lo que existe más
allá de nuestro sistema solar.
Tengo idea, que se encuentran navegando naves de nuestros científicos
no tripuladas, que tardarán cientos de años en adentrase por aquellas
oscuridades.
Nada de raro me sería de otras civilizaciones.
Pretender que somo únicos, es vanidad.
Para no asustarnos, no nos hablan con la verdad entera y solo balbucean
para darnos ciertas pistas los que le entienden al
asunto.
¿Cuál sería nuestra reacción al estar frente a un ser diferente a
nuestro aspecto?
Nos dibujan hombrecillos verdes.
¿Le teme usted a la oscuridad?
Yo sí, y no me avergüenza decirlo.
No imagino aterrizando sobre mi casa una nave y bajando pasaje
para meterse a mis espacios.
Puede que hay científicos que ya han tenido esos encuentros y
los gozan, pero los ocultan.
Sepa la chepa.
Dormir en el monte, con el cielo sobre nosotros y con millones
de estrellas para observar, es un privilegio.
Nada fuera de lo común es mi reporte.
Pero hay peros que prefiero guardarme.
No quiero que me digan mariguano.
Me sonaría feo en mis oídos.
Se llegará el día, de eso no tengo duda.
Mi teoría es que no somos únicos en ese inmenso espacio
sideral.
Y creo que muchos piensan lo mismo.
En las profundidades de los mares hay seres vivos que
no conocemos.
De cuando en cuando, aparece una nueva especie y causa
el asombro de los pescadores.
Hay profundidades inexploradas.
No cualquiera se atreve a bajar, sabiendo que su resistencia y
protección pueden fallar.
Sabemos que hay intrépidos.
Olvídense de mi persona.
Más arriba de los tobillos no me meto en los mares.
Tampoco nado como Quirino Ordaz Coppel lo hace cuando se
encuentra en su querido Mazatlán.
De la orilla de la playa hasta los cerros de enfrente.
No tiene temores.
Goza con lograrlo.
No es hombrecillo verde.
Muy gallo mi querido Embajador.
Hasta mañana.



