*El Mazatlán de los dos rostros: Un «boom» inmobiliario sobre un drenaje colapsado.
*Calles rotas, negocios cerrados y millones perdidos en juicios: El crudo diagnóstico del PAS en Mazatlán
*¿Candidatos de sacrificio?: El PAS afila las garras en Mazatlán y se declara listo para la persecución en 2027
*Contra el oficialismo y dispuestos a todo: Así prepara el PAS su artillería en Mazatlán
Mazatlán.-El Partido Sinaloense (PAS) ha decidido sacudirse el letargo. Tras meses de cautela marcados por lo que al interior del partido llaman discretamente «el suceso del maestro» —en alusión a la pérdida de su fundador, Héctor Melesio Cuén Ojeda—, la dirigencia municipal en Mazatlán, encabezada por Óscar Tirado, ha encendido nuevamente la maquinaria rumbo al 2027.
En una reciente entrevista desde la sede municipal del partido, Tirado delineó una estrategia que transita entre la reconstrucción interna, la crítica frontal a la actual administración municipal y la preparación de una plataforma electoral que promete candidatos dispuestos al «sacrificio» político.
Demandas millonarias: ¿Negligencia o negocio?
El punto más álgido de la postura de Tirado se centra en el creciente número de demandas que el Ayuntamiento de Mazatlán pierde de manera sistemática. Lejos de considerarlo una racha de mala suerte jurídica, el líder del PAS sugiere que existe un patrón de corrupción por omisión.
«Mañosamente se dejan acciones deficientes para que tú las puedas impugnar», sentenció Tirado. La acusación es grave: funcionarios públicos estarían dejando de hacer su trabajo deliberadamente para que particulares ganen juicios millonarios en contra de las arcas municipales.
Ante este escenario, el PAS adelanta que impulsará la aplicación estricta del Código Penal para sancionar, de manera económica y legal, a los funcionarios cuyas omisiones generen daños al patrimonio de Mazatlán, advirtiendo que si no se detiene esta tendencia, el gobierno quedará paralizado pagando demandas.
La factura del «boom» inmobiliario y el abandono urbano
El diagnóstico que el PAS hace del puerto es de contrastes agudos. Mientras Mazatlán presume un desarrollo inmobiliario sin precedentes, Tirado subraya una realidad paralela y cruda en las colonias periféricas y populares.
De acuerdo con el dirigente municipal, la actual administración carece de una visión de futuro, lo que se ha traducido en deficiencias críticas para la ciudadanía. Entre los principales reclamos que el partido ha recogido en sus recorridos vecinales destacan:
Servicios públicos colapsados
Fallas constantes en el drenaje y un sistema de recolección en torno a un relleno sanitario que califican como un tema urgente e ignorado.
Negocios y opacidad
Acusaciones sobre la compra de lámparas de alumbrado público que benefician más al negocio de los intermediarios que a la ciudad.
Crisis en salud e inseguridad
Denuncias por la falta de medicamentos básicos en el hospital municipal, además de un clima de inseguridad que está forzando el cierre de comercios y la pérdida de empleos.
El camino al 2027: Alianzas y perfiles de resistencia
De cara al próximo proceso electoral, el PAS juega sus cartas con pragmatismo. Aunque la decisión final sobre ir en solitario o buscar una coalición recaerá en el dirigente estatal, Robespierre Lizárraga, Tirado reconoce que «todas las alianzas suman» y que la ciudadanía exige un frente competitivo.
Sin embargo, el partido está consciente del terreno hostil que se avecina. Al ser cuestionado sobre el perfil de sus futuros abanderados, Tirado aseguró que están buscando rostros nuevos, honestos y con vocación de servicio, pero sobre todo, figuras dispuestas a enfrentar un posible acoso institucional o persecución política.
El mensaje final de Óscar Tirado es claro: el PAS de Mazatlán ha vuelto a caminar las calles. Con una narrativa que busca capitalizar el descontento ciudadano y fiscalizar los errores y sospechas del oficialismo, el partido se prepara para una contienda en el 2027 que, anticipan, requerirá de resistencia.



