CIUDAD DE MÉXICO.— El gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, emitió un comunicado de prensa en el que rechazó categóricamente las investigaciones en su contra que se desarrollan en una corte de Nueva York, Estados Unidos, calificando los señalamientos como «calumnias» y parte de una campaña de desprestigio orquestada por la «ultraderecha» para atacar la soberanía nacional y al movimiento de transformación.
En su defensa, el mandatario estatal argumentó que no existe ninguna acusación formal por parte de una oficina del gobierno central de los Estados Unidos (la Casa Blanca) y aseguró que cuenta con la disposición de comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) para demostrar su inocencia.
Asimismo, Rocha Moya negó contar con algún tipo de protección especial por parte del Gobierno Federal, insistiendo en que el caso se trata de un complot que busca desestabilizar políticamente a la entidad.
Críticas a la postura del gobernador
El pronunciamiento generó reacciones inmediatas en el ámbito político y académico.
La politóloga y columnista Denise Dresser cuestionó los argumentos del gobernador, calificando el comunicado como un «catálogo de falsedades» que recurre a la propaganda ante la falta de pruebas técnicas de inocencia.
Dresser precisó que la investigación no proviene del Ejecutivo estadounidense, sino de un fiscal autónomo de Nueva York, por lo que desmarcó el proceso judicial de un ataque a la soberanía de México.
De igual forma, la analista señaló que ni la presentación voluntaria ante la FGR ni el discurso político sustituyen la evidencia requerida en un proceso penal formal.
Hasta el momento, la administración estatal ha reiterado que el gobernador se mantendrá en sus funciones institucionales mientras se desahogan las indagatorias correspondientes en las instancias legales.





