GUADALUPE, NL.— Lo que inicialmente se reportó como un audaz asalto a mano armada en una sucursal del Banco del Bienestar en este municipio, resultó ser un «auto-robo» planeado desde el interior. La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León detuvo y vinculó a proceso a la gerente de la sucursal y a dos de sus familiares, quienes presuntamente simularon el atraco para ocultar un desfalco previo en las finanzas del banco oficial.
El incidente, que se ha consolidado como el robo bancario más cuantioso en la entidad en lo que va del año, ocurrió el pasado lunes 22 de junio en la sucursal ubicada en la colonia Torremolinos La Fe.
El falso asalto
Según las primeras declaraciones del personal de la institución, dos sujetos armados ingresaron a las oficinas, amagaron a los empleados, los encerraron en el área de baños y sustrajeron de la bóveda un botín superior a los 5 millones de pesos, dándose a la fuga con rumbo desconocido.
Sin embargo, tras una semana de investigaciones, análisis de las cámaras de seguridad del circuito cerrado y de la zona, así como diversas contradicciones en los testimonios, los agentes ministeriales dieron un giro radical al caso al descubrir que el crimen fue planeado y ejecutado con complicidad interna.
Captura y modus operandi
La Fiscalía del Estado cumplimentó órdenes de aprehensión y logró la vinculación a proceso, bajo la medida de prisión preventiva, en contra de tres implicados:
Delia «N», de 32 años: Gerente de la sucursal y señalada como la autora intelectual del plan.
Armando «N», de 50 años, y Alexis «N», de 25 años: Familiares de la trabajadora bancaria y presuntos autores materiales encargados de simular el ingreso armado.
Las líneas de investigación de las autoridades ministeriales apuntan a que la gerente organizó el robo ficticio con el objetivo de justificar y tapar un faltante millonario de efectivo que ya arrastraba la sucursal bajo su administración, buscando evadir las auditorías internas de la institución.
Recuperación de bienes
Tras realizar una serie de cateos relacionados con los detenidos, las autoridades lograron recuperar cerca de 2 millones de pesos en efectivo. Asimismo, se aseguraron seis vehículos, varios de los cuales habrían sido adquiridos por los cómplices apenas unos días después de perpetrar el atraco.
Este caso vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control interno, la fiscalización y los perfiles de contratación en las sucursales del Banco del Bienestar, las cuales han sido objeto de cuestionamientos previos por la vulnerabilidad de sus sistemas de seguridad en distintas regiones del país.



