Blanca Nieves Palacios Barreda
Son varias las generaciones de los países de América Latina, que hemos padecido las intervenciones de Estados Unidos de Norte América, las más recurrentes mediante la violencia, sus ejércitos armados han sido capaces de asesinar presidentes electos democráticamente en votaciones libres; hoy mediante difamaciones, calumnias y falsedades intentan desprestigiar a gobiernos que no ponen a su servicio y disposición los recursos propios y se abrogan el derecho de invadirlos para instaurar un sistema a su antojo y despojarlo de sus riquezas.
El poderío que les dan sus armas les ha permitido saquear, literalmente, cualquier país, así estén a miles de kilómetros del suyo no digamos a los que tiene aquí, por un lado, sobre todo a México.
Los ciudadanos latinoamericanos por décadas nos hemos hecho dos preguntas, ¿porque los ciudadanos de ese país de los E.U. han permitido que sus presidentes, anden derramando sangre de millones de inocentes por todo el mundo, en aras de apropiarse de todos sus recursos naturales? ¿y, por qué los presidentes de los países agraviados lo permiten?
Muchos serán los que den la respuesta acertada; los gringos, como se les llama, han hecho de la violencia toda una forma de vida y cada presidente en turno al hablarles de que: “son el país más poderoso del mundo”, les han inculcado un sentimiento de desprecio a toda aquella persona que no sea de piel blanca y ojos azules; los mexicanos, de siempre han optado por irse a trabajar al país vecino, siempre pensando que allá les ira mejor económicamente, y en la actualidad ya se rebasa la cifra de 300 millones de mexicanos en E.U. recibiendo malos tratos, y no siendo merecedores de respeto, aun cuando para los gringos se trabaje.
Hemos sido críticos hacia los presidentes mexicanos por, entreguista, serviles, agachones, con cada gringo que llega a ocupar la presidencia de los E.U. pero hemos llegado a entender que a nuestros presidentes les ha resultado mucho mejor, no ponerse al tú por tú, con el país más belicoso y mejor armado del mundo, que además, les han permitido por casi 100 años, que duraron en el poder tanto el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido de Acción Nacional (PAN) y sus rémoras partidarias, entre las que se siguen manteniendo los del Partido del Trabajo (PT) y EL Partido Verde Ecologista (PVE), que institucionalizaron la corrupción, lo que les permitió hacer grandes fortunas, de las cuales a la fecha siguen disfrutando a expensas del crecimiento de la pobreza de millones de mexicanos.
Al haberse logrado un cambio de gobierno emergido del pueblo, ha sido para aquellos mexicanos que se acostumbraron a manejar el país a su antojo, algo inaceptable y no menos aceptable para los presidentes estadounidenses, por las nuevas formas de gobierno, y aun cuando es poco el tiempo de dicho cambio, y poco se ha avanzado en el rescate nuestros recursos naturales, quienes hoy son la “oposición”, se han convertido en el ejército del actual presidente, Donald Trump y acuden al país vecino a pedir auxilio para que intervengan en nuestro país y derroquen a la actual presidenta y de ser posible la asesinen, como ocurrió con el Dr. Salvador Allende en Chile.
Las amenazas de Trump no paran un día sí y otro también, señalando a México como la cuna del narcotráfico, teniendo como base la información de militantes a los que se les retiró el poder mediante elecciones y que, han hecho hondo el camino a E.U. a señalar al nuevo gobierno como la cabeza de los cárteles delincuenciales, siendo ellos mismos los que han sido responsables de toda esa violencia, y degradación en la que sumieron a la sociedad mexicana y seguimos padeciendo en México.
El tener como vecino a un presidente que, ahí en su país ha sido denunciado como un verdadero delincuente, pesando sobre él delitos inconcebibles y estar demostrando día con día la afección a su salud mental, nos hace preguntarnos, ¿Qué no se dan cuenta los ciudadanos y los congresistas estadounidenses el enorme peligro en que los pone su presidente al anda armando guerras por todo el planeta, incluyendo la que ha desatado contra México, su país vecino?
En México las nuevas autoridades al parecer no han sabido aún, o no han querido aplicar la ley debidamente contra aquellas personas de “oposición” que, están mostrando hasta la saciedad, que calumniar y difamar está tipificados como delitos y, lo hacen tanto en el Congreso de la Unión, como en cadenas televisivas de E.U. al mencionar a la misma Presidenta, Claudia Sheinbam Pardo como, “la Narco presidente” y, a la organización política Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y a sus Senadores y Diputados en plenas sesiones del Congreso. “bancada de narco morenistas”.
En el Art. 1° de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se afirma que: “Todas las autoridades, en el ámbito de su competencia, tiene la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con la universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. El estado deberá prevenir, investigar, sancionar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establece la ley”.
A que se le teme pues, ante tanta difamación e injurias si se está trabajando por una 4ta. Transformación.
Saludos conciudadanos.



